Ropa, pelo, zapatillas, música, acción,descenso, libros acumulados, conocimiento, valores, nadar y montar, lectura infinita, valentía de viaje, risa y sonrisa, ojos grandes, voluntad y tesón, independencia o soledad, observadora, colores y palabras, imagen, momento, intensidad, obsesión, adaptación, folk, moratón, ingenio cabezón, cintura y cadera, piel morena, dibujos sobre duna, miedos y autoestima, dormilona insomne, ansiedad de almendra.

Yo

Puedo ser sorda y ciega, no leer y no escribir, sin bici ni ascensión, con cintura y montes en mis pechos, anacardos por almendras, piel de biblioteca, segura por soberbia, madre de barrio, lectora de revista, ausente y presente en la cercanía, pelo corto, carcajada, la chica del flequillo.

Yo

No soy mi pelo ni mi mirada, no soy mis ojos, ni mi cintura. No soy mi bici, ni mi cocina, no soy la valentía, ni el idioma. No soy la ávida lectora, ni el ingenio tras la piel de aquel abrazo. No soy la que tiene miedo al salto en parado, ni la que se lanza al vacío sin arnés tan solo con los ojos cerrados.

Yo

 Creadora de trayectos, experimentadora de creación. Sonrisa y ojos que miran, piel que abrasa, Hoy escribo, en la mañana no existo, por la noche te abrazo.  Ingeniera de muros y defensas, escaladora de las murallas más bellas. Mirar mi dedo en tu cara y al mismo tiempo tocarme el pelo. Anexos e instrumentos.

Yo

Una bolita de energía envuelta en adjetivos variables. Yo soy la que traduce a 1-0-1-0-1 impulsos energéticos.

Electricidad que cambia de voltaje.

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Mandorla Bluegrass

Las tardes se quedan sin luz y llegan los días de sofá, manta, película y merienda. Dulzor salado acompañado de cerveza y una gran película belga “Alabama Monroe”. Bluegrass, estética folk americana y Europa de fondo. Una combinación perfecta para una buena historia que me transporta a ritmo de banjo y mandolina. Alternando almendras y regaliz, regaliz y almendras, pienso en todos estos instrumentos de cuerda y en mi pasión por la música folk, el blues alternativo, las raíces bluegrass y sin darme cuenta, ya estoy viajando de motel en motel, con la camisa de cuadros y las botas vaqueras. Este otoño que pide descansar, taparse en la cama, leer y tomar infusiones de jengibre. Los calcetines de lana para andar por casa, gorditos, frotarse los pies uno contra el otro y buscar el calor.

Me quedaron algunas almendras de la merienda. Esta mañana las corté en trocitos pequeños y las espolvoreé en una crema de arroz y mijo. Almendra, mandorla…¿Acaso no suena a nombre de estrella fok o bluegrass?