Me duele el dedo índice. Consecuencia sintomática de un ratón de ordenador activo.
Por la mañana desperté con dolor de cabeza. Lo supe a las 2 de la mañana, a las 3, a las 4 y a las 6. Sí, supe que no podía dormir.
Le he pedido a un príncipe flamenco toneladas de pegamento. Para pegarme a la silla y escribir sin tener miedo.
No es sencillo desentrenar la mente para pensar que la seguridad del nido no sirve de nada si no persigues tus sueños.
Me dices que siempre tengo suerte. Todo sale bien. Pronto se olvidan las incertidumbres y todas las puertas equivocadas abiertas en el pasado.
Otra vez me vuelvo a entretener haciendo las maletas en la piscina. Elijo las camisetas en dos largos, me peleo con las sábanas en el décimo, la estantería, los libros y los cuadros pasados los cuarenta.
¿Cuántas veces me has preguntado qué quiero hacer hasta que al menos pude dejar de decir “no sé”?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s